ARJONA ESTRENA NORMA PARA EL CIVISMO Y LA PROTECCIÓN URBANA

Arjona, un municipio con unos 5.500 habitantes, cuenta con una flamante ordenanza municipal para la garantía de la convivencia ciudadana y la protección del espacio urbano. La norma está aprobada de manera definitiva, pues, tras su ratificación en un pleno, quedó expuesta al público, sin que se registraran reclamaciones contra el contenido. En 51 artículos, el documento repasa conductas que son contrarias al civismo y recoge las sanciones que se prevén para los infractores. Las disposiciones, que entrarán en vigor en breve, son aplicables tanto a los vecinos como a cualquier persona que visite el monumental pueblo.

Aparte de la multa, en paralelo, se prevé la exigencia al infractor de la reposición de la situación alterada por el mismo a su estado originario, y, si ello no fuera posible o no se llevara a cabo en el plazo que en cada caso se fije, el pago de la valoración en dinero de los bienes y derechos destruidos o dañados, así como con la indemnización de los daños y perjuicios causados, incluyendo en los mismos el importe de los gastos ocasionados por razón de las labores de contención.

Los comportamientos susceptibles de ser castigados son variados. Por ejemplo, se prohíben las prácticas sexuales y el ofrecimiento, solicitud, negociación y aceptación directa o indirecta de servicios de esta índole en la vía pública, cuando estas prácticas afecten a la convivencia ciudadana, es decir cuando se lleven a cabo en espacios situados a menos de doscientos metros de centros docentes, parques infantiles, zonas residenciales o de cualquier otro lugar en el que se realicen actividades comerciales o empresariales. También se veta bañarse, lavar cualquier objeto, abrevar y bañar animales, practicar juegos o introducirse en las fuentes decorativas, incluso para celebraciones especiales si, en este último caso, no se dispone de la preceptiva autorización municipal. También se irá contra la práctica de juegos en los espacios públicos que puedan poner en peligro la integridad física de los demás usuarios o causar daño en los bienes, servicios e instalaciones, y, de forma concreta, la realización de acrobacias y juegos de habilidad con bicicletas, patines o monopatines fuera de áreas habilitadas. No se permitirán actitudes que, bajo la apariencia de mendicidad o bajo formas organizadas, representen actitudes coactivas o de acoso, u obstaculicen e impidan de manera intencionada el libre tránsito de los ciudadanos. Defecar, orinar y escupir en la calle podrá costar hasta 750 euros y arrojar colillas, cáscaras, papeles, chicles, restos de comida, envases, bolsas o cualquier otro desperdicio hasta cien. Igualmente resultará punible no recoger las deyecciones de las mascotas. Por otro lado se multará por pintadas y se salvaguardará la integridad del mobiliario urbano y la colocación de carteles, vallas, rótulos, pancartas, adhesivos, papeles pegados o cualquier otra forma de publicidad, anuncio o propaganda, que deberá efectuarse solo en los lugares expresamente habilitados.

(Publica: Diario Jaén)

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